Cuando hablamos de faenar, sabemos que no es lo mismo echar el aparejo en las rías gallegas que salir a buscar el atún en alta mar. Cada captura requiere una estrategia, una paciencia infinita y, sobre todo, el equipo adecuado. Conocer en profundidad los matices de cada técnica no es solo cultura general, es la base para que cualquier armador o pescador tome decisiones rentables sobre su negocio.
La elección de la embarcación es tan crítica como la elección del caladero. Un casco diseñado para el arrastre no se comportará igual si intentamos adaptarlo forzosamente a artes menores sin las modificaciones pertinentes.
Por eso, si estás pensando en renovar tu flota, ampliar horizontes o simplemente buscas una oportunidad de inversión en el sector, te recomiendo encarecidamente revisar nuestro catálogo de barcos de pesca en venta. Encontrarás opciones que ya están equipadas y listas para trabajar en las distintas modalidades que vamos a desgranar a continuación, ahorrándote tiempo y dinero en adaptaciones.
La Evolución de las Técnicas Pesqueras
La historia de la pesca es la historia de la humanidad buscando sustento en el azul profundo. Lo que comenzó con lanzas y redes rudimentarias de fibras vegetales ha evolucionado hacia una industria tecnificada donde el sonar y el GPS son tan importantes como la intuición del patrón.
Sin embargo, es fascinante observar cómo, a pesar de la tecnología, la esencia de las artes de pesca tradicionales se mantiene intacta. El principio básico sigue siendo el mismo: engañar, atrapar y subir a bordo.
Lo que ha cambiado radicalmente es la eficiencia y la selectividad. Hoy en día, cuando analizamos las técnicas pesqueras, no solo miramos la capacidad de captura, sino también la sostenibilidad y el respeto por los fondos marinos. Las regulaciones europeas y nacionales han obligado a adaptar muchos tipos de pesca para reducir los descartes y proteger a los alevines. Esto ha llevado a una modernización de la flota de segunda mano, donde los barcos que se venden hoy en día suelen incluir mejoras en las maquinillas, en las capacidades de bodega y en la electrónica para cumplir con estas normativas vigentes.

Qué Distingue a los Tipos de Pesca
No es lo mismo perseguir al pez que esperar a que el pez venga a nosotros. A grandes rasgos, podemos dividir las modalidades de pesca en dos grandes grupos: artes activas y artes pasivas.
Las artes activas requieren que la embarcación esté en movimiento constante o que se utilice la fuerza del motor para arrastrar el aparejo a través del agua. Aquí la potencia del motor (los caballos de vapor) y el diseño de la hélice (tobera, paso variable) son fundamentales.
Por otro lado, las artes pasivas son aquellas en las que el arte de pesca se cala en un lugar fijo y se deja actuar durante un tiempo determinado. Aquí, la maniobrabilidad del barco y el espacio en cubierta para estibar los aparejos cobran mayor protagonismo que la velocidad pura.
Artes de Pesca Activas
La Pesca de Arrastre
La pesca de arrastre es, sin duda, una de las técnicas de pesca más productivas y, a la vez, una de las que requiere embarcaciones más potentes y robustas. El principio consiste en remolcar una red en forma de embudo a través del agua. Dependiendo de la especie objetivo, podemos hablar de arrastre de fondo (para especies demersales como la merluza, el rape o el gallo) o arrastre pelágico (para especies que nadan a media agua como la caballa o el jurel).
En este tipo de pesca, el barco es el motor de la captura. Un arrastrero típico necesita un motor con un par de fuerza considerable. No buscamos velocidad punta, buscamos capacidad de tracción (bollard pull). El sistema de maquinillas y los tambores para recoger los cables de acero son el corazón de la cubierta. Además, se utilizan las «puertas», unos dispositivos hidrodinámicos que permiten mantener la boca de la red abierta mientras se avanza.
Si estás buscando un barco para esta modalidad, debes fijarte en el estado del motor principal y en la capacidad de la bodega, que suele requerir sistemas de refrigeración avanzados o máquinas de hielo capaces de producir toneladas diarias, ya que las capturas suelen ser voluminosas. En el mercado de segunda mano, un arrastrero operativo y con licencia puede oscilar en una horquilla amplia, desde los 200.000 € para embarcaciones más antiguas de madera hasta superar los 1.500.000 € para buques de acero modernos y con gran tonelaje (GTs).

La Pesca de Cerco
El cerco es un arte de pesca fascinante que se basa en rodear cardúmenes de peces pelágicos (sardina, boquerón, atún). La red de cerco es una pared larga de paño que se despliega en círculo alrededor del banco de peces. Una vez rodeado, se cierra la parte inferior de la red mediante un cabo llamado «jareta», creando una bolsa de la que los peces no pueden escapar.
Aquí, la tecnología de detección es vital. Los barcos de cerco modernos están equipados con sonares de largo alcance y ecosondas sofisticadas para localizar los bancos antes de lanzar la red. A diferencia del arrastre, la velocidad sí es un factor importante aquí, ya que hay que llegar al cardumen antes de que se disperse o se hunda. Además, suelen llevar una embarcación auxiliar pequeña (el bote de luces o panga) que ayuda en la maniobra.
Para un armador de cerco, el sistema de frío es crucial. Especies como la sardina o el boquerón son muy delicadas y requieren ser enfriadas inmediatamente en tanques de agua nieve (RSW) para mantener su calidad comercial. Comprar un cerquero de segunda mano implica revisar a fondo estos sistemas de frío y la integridad de la red, que es un activo muy valioso por sí mismo.

Artes de Pesca Pasivas y Artesanales
Cuando nos adentramos en las artes de pesca tradicionales de carácter pasivo, entramos en un mundo donde el conocimiento del terreno y el comportamiento del pez lo es todo. Estas técnicas suelen ser más respetuosas con el medio ambiente y el consumo de combustible es considerablemente menor, ya que el barco no está «tirando» del aparejo constantemente.
El Palangre
El palangre es una de las modalidades de pesca más selectivas que existen. Consiste en una línea madre principal de la que cuelgan, a intervalos regulares, ramales más cortos llamados «brazoladas», cada uno con un anzuelo cebado. Dependiendo de dónde se coloque, distinguimos entre palangre de superficie y de fondo.
- Palangre de Superficie: Se utiliza para grandes migradores como el pez espada o el atún. La línea flota a la deriva y puede medir decenas de kilómetros. Los barcos palangreros de superficie suelen ser buques de altura, preparados para pasar semanas o meses en alta mar. Requieren grandes túneles de congelación, ya que el pescado se procesa y congela a bordo a -60ºC en algunos casos para el mercado de sushi.
- Palangre de Fondo: Se cala sobre el lecho marino buscando merluza, palometa o congrio. Aquí los barcos pueden ser de menor porte, a menudo de artes menores, que faenan más cerca de la costa y regresan a puerto diariamente o cada pocos días.
Para quien busca invertir, un palangrero ofrece la ventaja de un menor desgaste mecánico del motor principal comparado con un arrastrero, aunque requiere una tripulación experta para el encarnado y desanzuelado (aunque existen sistemas automáticos). Los precios de estos barcos en el mercado de ocasión son muy variables, pudiendo encontrar unidades de fibra para pesca costera por entre 40.000 € y 90.000 €, mientras que los grandes palangreros de altura de acero se mueven en cifras mucho mayores.

Las Redes de Enmalle: Volantas y Rascos
Dentro de los tipos de pesca que utilizan redes fijas, encontramos las redes de enmalle. El concepto es sencillo: una red invisible en el agua que intercepta el paso de los peces, los cuales quedan atrapados por las agallas (de ahí el nombre en inglés gillnet).
- El Rasco: Es una red de enmalle de fondo muy tupida y fuerte, diseñada específicamente para la captura del rape. Se caracteriza por tener una malla grande y ser muy resistente.
- La Volanta: Se utiliza a menudo para la merluza y vuela un poco más alta sobre el fondo.
Los barcos dedicados a estas artes, a menudo catalogados como «Volanteros», necesitan una cubierta despejada y haladores de red potentes. La estabilidad es clave, ya que se trabaja con mucho peso en la banda al virar el aparejo. Es común ver barcos polivalentes que alternan estas artes con otras según la temporada.

Las Nasas y el Marisqueo
Si hay un arte de pesca que represente la tradición costera, especialmente en zonas como Galicia o el Cantábrico, son las nasas. Son trampas, generalmente en forma de jaula o cesto, que se ceban para atraer a crustáceos (nécoras, centollos, camarones) o cefalópodos (pulpo). El animal entra atraído por el olor pero no puede encontrar la salida.
Las embarcaciones para nasas suelen ser de pequeño o mediano porte. Lo fundamental aquí es la maniobrabilidad y una buena maquinilla para subir las «caceas» (líneas de nasas) desde el fondo. Al ser una pesca muy selectiva y de alto valor comercial, es una opción excelente para emprendedores que buscan iniciarse con una inversión más contenida. Un barco de artes menores bien cuidado, apto para nasas, puede ser una «pequeña mina de oro» si se tiene acceso a los permisos de explotación (PERMEX) adecuados.

Modalidades de Pesca Menor
A veces, las clasificaciones generales no hacen justicia a la riqueza de las tecnicas pesqueras. Existen métodos muy específicos que requieren habilidades y equipamientos únicos.
El Curricán y la pesca de túnidos
El curricán o «trolling» consiste en arrastrar señuelos o cebos artificiales desde la embarcación en movimiento. A nivel profesional, se utiliza mucho en la costera del bonito del norte. Los barcos despliegan grandes varas o tangones a los lados para separar las líneas y cubrir más superficie de agua.
Es una pesca apasionante y muy visual. Los barcos boniteros, cuando están en plena faena, son un espectáculo. Requieren una velocidad de crucero sostenida y una buena capacidad de estiba en viveros o bodegas refrigeradas. La temporada es corta pero puede ser muy lucrativa.

La Pesca con Potera
Específica para el calamar y otros cefalópodos. Se basa en el uso de luces potentes durante la noche para atraer a los calamares a la superficie, donde son capturados con anzuelos múltiples (poteras).
Actualmente, existen máquinas automáticas que realizan el movimiento de subida y bajada (jigging), permitiendo que un solo barco maneje múltiples líneas simultáneamente.
Ya te has hecho a la mar y ya controlas las mareas. Pero, ¿sabes para que sirve la rosa de los vientos?
La Embarcación Adecuada para Cada Arte
Conocer los tipos de pesca es vital, pero saber qué barco se adapta a cada uno es lo que define el éxito empresarial. En Embarcacionesdepesca, vemos a menudo clientes que compran un barco por su precio y luego gastan una fortuna intentando adaptarlo a un arte para el que no fue diseñado.
Por ejemplo, un barco diseñado para el cerco tendrá una estabilidad y una distribución de pesos pensada para soportar la carga de la red en la popa y el peso del pescado en una banda. Si intentas usar ese mismo barco para el arrastre sin modificar la estructura y la potencia, probablemente tendrás problemas de seguridad y eficiencia.
A la hora de comprar un barco de segunda mano, debes verificar:
- El Censo y la Modalidad: En España, cada barco está adscrito a un censo específico (Arrastre, Cerco, Artes Menores, Palangre de Superficie, etc.). Cambiar de censo es un trámite burocrático complejo y a veces costoso o imposible. Asegúrate de que el barco que compras tiene los derechos para pescar lo que tú quieres pescar.
- Los GTs y los Caballos: Las cuotas y las licencias a menudo van ligadas al arqueo (GT) y la potencia (CV). Comprar un barco con más potencia de la necesaria puede disparar tus costes operativos, pero comprar uno con menos te impedirá faenar en condiciones adversas.
- El material del casco: La madera requiere un mantenimiento anual meticuloso (calafateado, pintura), mientras que el poliéster (PRFV) o el acero tienen ciclos de mantenimiento distintos. Para artes menores, la fibra es reina por su bajo mantenimiento; para altura, el acero es indiscutible por su resistencia.

Futuro de las Artes Tradicionales
Existe una tendencia global hacia la recuperación de las artes de pesca artesanales. El consumidor final está cada vez más educado y valora el pescado capturado uno a uno (como el atún de línea o la merluza de pincho) frente a la pesca industrial masiva. Esto se traduce en un mejor precio en lonja para las capturas provenientes de artes menores y selectivas.
Esto abre una oportunidad interesante para el mercado de barcos de segunda mano. Embarcaciones pequeñas, de bajo consumo y operadas por pocas personas, están viviendo una segunda juventud. La rentabilidad ya no se mide solo en toneladas de pescado, sino en el valor por kilo y en la reducción de costes operativos.
Además, la innovación está llegando a las artes tradicionales en forma de materiales biodegradables y diseños de redes que permiten el escape de especies no objetivo. Adaptarse a estos cambios no es solo una cuestión ética, es una estrategia comercial inteligente para asegurar la longevidad del negocio pesquero.
Artes de Pesca Prohibidas
Estas técnicas, en muchas ocasiones, resultan abusivas y pueden llevar a la sobrepesca, poniendo en peligro la pervivencia del ecosistema y de las especies. A continuación, te presentamos algunos de estos métodos prohibidos:
- Artes punzantes: Capturan al pez atravesándolo por cualquier parte del cuerpo. Los furtivos suelen usarlas durante la noche, ayudándose de luz artificial.
- Sustancias tóxicas: Utilizan sustancias que consumen el oxígeno del agua, destruyendo todo tipo de seres vivos y contaminando el agua.
- Pesca eléctrica: Matan a los peces mediante la creación de un campo eléctrico, introduciendo dos electrodos en el agua.
- Explosivos: Provocan una onda expansiva que mata a todos los peces en su radio de acción.
Tu Herramienta de Trabajo
Entender las artes de pesca es el primer paso para saber qué necesitas. El segundo paso es encontrar la embarcación que se ajuste a ese sueño y a tu presupuesto. El mercado de ocasión ofrece oportunidades fantásticas para adquirir barcos con historia, carácter y muchas mareas por delante. Ya sea que busques un pequeño bote de fibra para marisquear en la ría o un buque de acero para enfrentarte al Gran Sol, la clave está en el asesoramiento y en la inspección detallada.
En Embarcacionesdepesca conocemos cada tornillo y cada cuaderna de este negocio. Sabemos que no vendemos simples vehículos, vendemos el medio de vida de familias enteras. Por eso, te invitamos a que explores, compares y preguntes. El mar es inmenso, pero el barco adecuado hace que cualquier caladero parezca un poco más cercano. ¿Estás listo para la siguiente marea?
Preguntas Frecuentes (FAQ) Sobre los Tipos de Pesca
Una forma práctica de resumirlos es: pesca de cerco, de arrastre, de palangre, de enmalle/trasmallo (redes fijas) y con nasas (trampas). Es una clasificación muy usada en el ámbito profesional porque se basa en el arte de pesca principal y determina el tipo de embarcación y la operativa.
El spinning es una pesca a lance con señuelos artificiales: lanzas y recoges, imitando presas para provocar el ataque. El surfcasting es pesca desde playa con cañas largas y plomos para lanzar lejos, normalmente con cebo natural, buscando peces en canales y zonas de rompiente.
No hay una clasificación única llamada “géneros”, pero suele usarse para distinguir pesca profesional y pesca recreativa/deportiva. También se emplea como “géneros” la división por entorno: marítima y continental (ríos, embalses, lagos), y por objetivo: pelágica (en la columna de agua) y demersal/bentónica (cerca del fondo).
No existe un número cerrado porque cambian por zona y especialidad, pero se pueden contar decenas si sumas recreativa y profesional. Lo importante es que casi todas se pueden ordenar por el “cómo”: redes, anzuelos/líneas, trampas y recolección, y luego afinar por técnica concreta (lance, deriva, fondeo, arrastre, etc.).
En volumen y presencia social, la pesca más extendida suele ser la pesca con caña en su versión recreativa (desde costa o embarcación), porque es accesible y requiere menos infraestructura. En el ámbito profesional, la “popularidad” depende del puerto y del caladero: hay zonas donde domina el cerco y otras donde destacan artes menores o palangre.
Los tres más comunes son monofilamento (nylon), trenzado y fluorocarbono. El mono es versátil y elástico, el trenzado ofrece gran resistencia con poco diámetro y mucha sensibilidad, y el fluoro destaca por su baja visibilidad y buena resistencia a la abrasión (muy usado como bajo).
Se clasifica de varias formas útiles: por entorno (marítima/continental), por hábitat del recurso (pelágica/demersal), por finalidad (profesional/recreativa) y, especialmente en el sector profesional, por artes de pesca (cerco, arrastre, palangre, enmalle/trasmallo, nasas, etc.).
